viernes, 2 de septiembre de 2011

Mi experiencia con Moodle

El curso pasado fue el tercer año que uso Moodle para mis clases en secundaria. Tengo que decir que de momento la cosa funciona, aunque hay claroscuros. En ese curso había cambiado de Instituto y tuve que empezar de nuevo pero los alumnos se han adaptado rápido, tanto 3º de la ESO como 1º y 2º de Bachillerato, pero me han surgiendo un par de problemas:
- Uno, podríamos denominarlo de índole psicológico, y consiste en que todavía algunos alumnos, a pesar de mi insistencia de que se trata de un entorno al que deben acostumbrarse porque es una realidad en la enseñanza a distancia y en la Universidad, consideran las actividades programadas en Moodle como una excentricidad mía, dado que soy el único profesor que de momento lo utilizo en mi centro, y me está costando que le den la misma importancia que a otras actividades de clase (y eso a pesar de saber el peso que tienen en la evaluación).
- Dos, de índole técnico, el ancho de banda de subida. Moodle funciona bien si cada alumno se conecta desde su casa de forma independiente. Nunca hay más de seis o siete alumnos conectados a la vez. Pero si llevamos a todos al aula de informática y les pedimos que se conecten todos a la vez, todo se ralentiza y pierden mucho tiempo. Sobre todo si la tarea se realiza directamente en Moodle (Es preferible que se realice en un procesador de texto y luego se envíe).

Veremos este año pero con las 20 horas no se si podré seguir. Son demasiados alumnos y niveles. Y tendré menos tiempo para gestionar el aula virtual. ¿Tendremos que dejar la innovación y las tecnologías educativas para tiempos mejores?

Las 20 horas

Estoy leyendo como tratan en cada periódico la decisión de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid de ampliar a 20 las horas lectivas para la gran mayoría de los profesores. Público y El País se han puesto del lado de los docentes que critican la medida, y han destacado los malos modos de la administración madrileña. Los comentarios de sus lectores en su mayoría van en la misma dirección.
El Mundo quiere dar una sensación de imparcialidad y publica el punto de vista de los profesores (no es poco). El ABC, sin embargo, se alinea claramente con la decisión de la Consejera de educación, y muestra, mintiendo (manipulando) las "privilegiadas condiciones de trabajo de los docentes" . Pero lo que me ha resultado más curioso es que en los comentarios de los lectores en la información del Mundo hay muchos que critican, e incluso insultan, a los profesores porque nos consideran unos privilegiados y unos quejicas.
Sin embargo, en los comentarios del ABC hay numeras personas que critican la manipulación de este periódico, y que sienten extrañeza siendo sus lectores que ataqué así al profesorado.  

De los lectores del Mundo no me extraña nada, pero parece que hay muchos profesores conservadores, que leen el ABC y que posiblemente votan al PP, que están perplejos, ante esta medida.